Archive for 29 octubre 2009

Astérix cumple 50 años

octubre 29, 2009

Hoy se cumplen 50 años de la primera aparición de Astérix en las páginas de la revista Pilote, el 29 de octubre de 1959.

El homenaje en Ladridos podría mostrar la viñeta en que Abraracurcix explica que “el secreto está en no abusar de las salsas”, o aquella en que Ocatarinetabelachitchix les hace oler un queso corso a nuestros amigos galos. Finalmente me decido por “¡Ferpectamente!/¡A mis brazos!” de “Los laureles del César”.

ferpectamente

Esta noche, cuando en la aldea gala se reunan para celebrar el banquete de cumpleaños ¿se apiadarán de Asuranceturix o acabará atado a un árbol como de costumbre?

¡Felicidades Astérix!

Political Incorrectness, de Luis Alberto de Cuenca

octubre 29, 2009

Sé buena, dime cosas incorrectas
desde el punto de vista político. Un ejemplo:
que eres rubia. Otro ejemplo: que Occidente
no te parece un monstruo de barbarie
dedicado a la sórdida tarea
de cargarse el planeta. Otro: que el multi-
culturalismo es un nuevo fascismo,
sólo que más hortera, o que disfrutas
pegando a un pedagogo o a un psicólogo,
o que el Mediterráneo te horroriza.
Dime cosas que lleven a la hoguera
directamente, dime atrocidades
que cuestionen verdades absolutas
como: “No creo en la igualdad”. O dime
cosas terribles como que me quieres
a pesar de que no soy de tu sexo,
que me quieres del todo, con locura,
para siempre, como querían antes
las hembras de la Tierra.

Luis Alberto de Cuenca, La vida en llamas, 2006

Encontrado en [Rayos y truenos]

claud

Kafka y la muñeca

octubre 28, 2009

kafka-berlin

De acuerdo. Esa historia. La historia de la muñeca… Estamos en el último año de la vida de Kafka, que se ha enamorado de Dora Diamant, una chica polaca de diecinueve o veinte años de familia hasídica que se ha fugado de casa y ahora vive en Berlín. Tiene la mitad de años que él, pero es quien le infunde valor para salir de Praga, algo que Kafka desea hacer desde hace mucho, y se convierte en la primera y única mujer con quien Kafka vivirá jamás. Llega a Berlín en el otoño de 1923 y muere la primavera siguiente, pero esos últimos meses son probablemente los más felices de su vida. A pesar de su deteriorada salud. A pesar de las condiciones sociales de Berlín: escasez de alimentos, disturbios políticos, la peor inflación en la historia de Alemania. Pese a ser plenamente consciente de que tiene los días contados.

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Una leyenda sobre Alejandro

octubre 26, 2009

Hay una leyenda según la cual Alejandro Magno no muere en Babilonia a los treinta y tres años. Jorge Luis Borges se la atribuye al erudito inglés Robert Graves, y la relata en una conferencia incluida en un libro de 1980 que se titula Siete Noches. La historia cuenta algo así como lo que sigue:

Alejandro no muere en Babilonia a los treinta y tres años. Se aparta de su ejército y vaga por desiertos y selvas hasta ver el resplandor de una fogata. La rodean soldados de tez amarilla y ojos oblicuos. A Alejandro no lo conocen, le acogen. Como esencialmente es un soldado, participa de batallas en una geografía del todo ignorada por él. Es un soldado: no le importan las causas y está listo a morir.

Pasan los años, él se ha olvidado de tantas cosas y llega un día en que se paga a la tropa y entre las monedas hay una que lo inquieta. La tiene en la palma de la mano y dice “Ésta es la medalla que hice acuñar para la victoria de Arbela cuando yo era Alejandro de Macedonia”. Por un instante recobra su pasado e interrumpido por la pregunta de otro soldado no hace sino responder “es tarde, reemprendamos el camino”.

alejandro de macedonia

Conversación telefónica

octubre 22, 2009

La primera conversación telefónica, la que hizo Pelletier, empezó de manera difícil, aunque Espinoza esperaba esa llamada, como si a ambos les costara decirse lo que tarde o temprano iban a tener que decirse. Los veinte minutos iniciales tuvieron un tono trágico en donde la palabra destino se empleó diez veces y la palabra amistad veinticuatro. El nombre de Liz Norton se pronunció cincuenta veces, nueve de ellas en vano. La palabra París se dijo en siete ocasiones. Madrid, en ocho. La palabra amor se pronunció dos veces, una cada uno. La palabra horror se pronunció en seis ocasiones y la palabra felicidad en una (la empleó Espinoza). La palabra resolución se dijo en doce ocasiones. La palabra solipsismo en siete. La palabra eufemismo en diez. La palabra categoría, en singular y en plural, en nueve. La palabra estructuralismo en una (Pelletier). El término literatura norteamericana en tres. Las   palabras cena y cenamos y desayuno y sándwich en diecinueve. La palabra ojos y manos y cabellera en catorce. Después la conversación se hizo más fluida. Pelletier le contó un chiste en alemán a Espinoza y éste se rió. Espinoza le contó un chiste en alemán a Pelletier y éste también se rió. De hecho, ambos se reían envueltos en las ondas o lo que fuera que unía sus voces y sus oídos a través de los campos oscuros y del viento y de las nieves pirenaicas y ríos y carreteras solitarias y los respectivos e interminables suburbios que rodeaban París y Madrid.

Roberto Bolaño, 2666

dali tlf

mos y desayuno y sándwich en diecinueve. La palabra ojos y
manos y cabellera en catorce. Después la conversación se hizo
más fluida. Pelletier le contó un chiste en alemán a Espinoza y
éste se rió. Espinoza le contó un chiste en alemán a Pelletier y
éste también se rió. De hecho, ambos se reían envueltos en las
ondas o lo que fuera que unía sus voces y sus oídos a través de
los campos oscuros y del viento y de las nieves pirenaicas y ríos
y carreteras solitarias y los respectivos e interminables suburbios
que rodeaban París y Madrid.