Lo domestican y luego lo venden en cajas, simplificado. Se compra con la tranquilidad que da saber que le han cortado las uñas, que no podrá mordernos ni darnos un bocado en la conciencia
o en la mano.
Se limpia, se les liman las asperezas, se ajusta a fórmulas y esquemas conocidos. Se habla de targets y del público al que va dirigido. Se produce en masa, porque así salen ganando
todos.
Tú yo los compramos. Seguimos ofertas que no se repetirán y procuramos no dejar escapar esta oportunidad fantástica. Vienen en cómodos packs, y los adquirimos con esa satisfacción que da el saber que a aquel que nunca se arriesga nunca podrá pasarle nada
malo.
E.B.