Normalmente las comas se comportan, son obedientes. Están donde tienen que estar, en su sitio. Pero hay veces que tras una tos, o un sorbo de agua mal dado comienza el, baile de las comas. Y parece que lo que uno dice a partir, de entonces pierde credibilidad y respeto y se hacen mil, trucos como beber agua boca abajo o con, la nariz tapada. Pero el baile de las comas ha, comenzado y no parará hasta que uno olvide que, tiene hipo.
E.B.

Etiquetas: Literatura, microcuento
Mayo 7, 2008 a las 3:19 pm |
Un texto juguetón acerca de signo que no distrae la lectura, agradable y travieso, mu bueno por cierto.
Chinasklauzz