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La técnica no es suficiente. Aún cuando la estética está tan cuidada como de costumbre y la banda sonora es magnífica. ¿A servicio de qué? Porque la historia no conmueve. Los personajes vienen y van, y poco nos importan. Un guión pobre.
Entonces es cuando más duele que la factura técnica sea tan exquisita. Porque sabemos de sobra que Wong Kar-Wai tiene recursos de sobra para emocionarnos. Pero no lo hace.
Cierto que el listón estaba muy alto. Pero a alguien que ha hecho películas como In the Mood for Love, o Chungking Express, no se le puede pedir menos.
Próxima cita en 2009, The Lady from Shanghai.
Etiquetas: Cine, crítica, My Blueberry Nights, Wong Kar-Wai
Marzo 2, 2008 a las 5:17 pm |
Pues vaya… porque personalmente tengo unas ganas de ver que ha hecho esta vez WKW… Además que la banda sonora es preciosa, y esa canción de In the Mood for Love, transplantada a otro ambiente con banjos y otros instrumentos más fronterizos.
De todas formas, tendré que verla.
Un saludo.
Marzo 7, 2008 a las 11:39 am |
Sí ya lo sé, pero es que uno es un poco Tomás y si no mete los dedos en la herida para comprobar que no es un fantasma…
De todas formas, por supuesto que comentaré lo que sea.
Un saludo.
Marzo 7, 2008 a las 12:05 pm |
Y muy bien que haces. No debemos fiarnos ni un pelo de lo que se cuenta por ahí. Más vale verlas por uno mismo y sacar conclusiones.
¡Saludos Hatt!